Terremoto, sólo si se mueve tu cama

Esta noche muchos de nosotros en las orillas del Mediterráneo cercano al Mar de Alborán hemos sentido un terremoto que nos ha sacudido en nuestras confortables camas. Más allá de un leve mareo y un poco de susto por no saber dónde meterse, no ha habido que lamentar daños físicos de nadie y apenas daños materiales considerables. Y, sin embargo, parece que haya sido algo cercano a una catástrofe, la noticia del día, la comidilla del bar, la amenaza dormida que nos ha atemorizado durante las últimas horas.

Poblado en Wakhan Valley
Este poblado donde conviví con una familia local que amablemente me invitó a comer y dormir en su hogar, estaba en una de las principales zonas afectadas por el seísmo de octubre de 2015.

Hace nada, unos cuantos meses, miles de personas morían en Nepal por un terremoto del que ya nos hemos prácticamente olvidado. Hace menos aún hubo otro terremoto brutal en el noroeste de Afganistán, que según los noticieros afectó en gran medida también a Pakistán, que estaba a pocos kilómetros del epicentro. En total murieron varios cientos de personas y muchas localidades, de construcciones precarias por necesidad, fueron arrasadas. Curiosamente, la práctica totalidad de los medios de comunicación se olvidaron de otro país tan vecino como Pakistán: Tayikistán. Éste país también sufrió la muerte y la destrucción con ese terremoto, pero casi nadie se enteró.

Geisev Valley
El poblado de Geisev estaba en una zona realmente próxima a la del seísmo del 7 de diciembre. Me cabe la duda de que estas casas continúen en pie a día de hoy.

El 7 de diciembre hubo otro terremoto de 7,2, con epicentro en el propio Tayikistán, destruyendo 237 casas. Este ni siquiera apareció en los medios de comunicación en español.

Solo nos miramos el ombligo, lo cual puede ser muy humano y tampoco debería cabrearme tanto, pero en el mundo globalizado en que vivimos y con los medios de comunicación que tenemos, debemos estar cada vez más y más concienciados con el concepto de Humanidad. No afectarnos sólo cuando los muertos son europeos y ponernos banderitas francesas en el Facebook, sino tener una conciencia y una ética globales en la que consideremos a todo humano como un igual. Es el único camino hacia una mayor dosis de equidad en derechos, a una menor desigualdad económica y vital, y la única posibilidad de encontrar un futuro no traumático para todos y cada uno de nosotros en el futuro próximo.

Con este artículo quisiera concienciar un poco sobre este tipo de tragedias que ocurren en lugares olvidados, pero que para aquellos que hemos pasado por allí y hemos conocido a sus gentes son catástrofes que nos causan gran pesar. Las siguientes fotografías son de lugares y gente que ha sufrido estos últimos terremotos.

Deja un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

CERRAR