Semana Santa en Panama
Semana Santa en Panamá

Semana Santa en Panamá

En 2016 me encontré con ganas de visitar la Semana Santa en Panamá, por curiosidad más que nada, ya que en España yo ya no soy un gran aficionado y hace años que no la visito pese a su grandiosidad -grande es, guste o no guste-. Pero en Panamá sí tenía interés por ver cómo se lo montaban.

Semana Santa en Panama

Semana Santa en Panamá
Una chica porta una representación de la Sábana Santa

Ya el año pasado en Guatemala tuve la ocasión de presenciar una procesión, bastante al estilo español, comparable con la procesión de un pueblo de pequeño tamaño. Un grupo de unas veinte personas portaba su trono y una banda de música acompañaba y marcaba el paso. Como nota curiosa, un grupo de muchachas disfrazadas de animadoras, o algo así, bailaban de manera animada en la parte delantera, animando el cotarro.

Semana Santa en Panama
Una joven camina con un cáliz en la mano

 

Semana Santa en Panamá

Regresemos a la Semana Santa en Panamá. Concretamente al Casco Viejo, donde vivo, hay varias iglesias. La que más cerca encuentro es la de Santa Ana, en el barrio del mismo nombre. Me acerqué a las cinco de la tarde del Viernes Santo, hora a la que todavía hace una calor considerable pero el sol empieza a ocultarse, y ya estaban la mayoría de los tronos en al calle, acompañados por el gentío y la música recién iniciada.

Semana Santa en Panama

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Chica en el papel de ángel
Semana Santa en Panama
Chico disfrazado de romano

Ya había ambiente de Semana Santa en Panamá City. Había dos niños avanzando casi en solitario en vanguardia, seguidos por las respectivas bandas de música compuestas por policías panameños. Detrás, como nota curiosa, avanzaban varias personas disfrazadas de ángeles y algunos niños incorporados como romanos del imperio. Este tipo de disfraces me recordaron la celebración del “Candomblé” que presencié en Brasil dos años atrás. Parecía que la Semana Santa en Panamá mezclaba tradiciones españolas y también otras de la cultura negra. Algunos hombres se vestían como… no sé, como algo con sotana. A decir verdad, parecían más musulmanes de la península arábiga que otra cosa.

 

Algunas niñas portaban carteles cuya lectura no dejaba de ser curiosa: “Hoy estarás conmigo en el paraíso”, “Dios mío, Dios mío, porque me has abandonado” -así, con faltas gramaticales y todo-, etc. De haber tenido más tiempo me habría centrado a fondo en estos carteles, que no tenían desperdicio.

Semana Santa en Panama
Un grupo de niñas porta carteles con mensajes curiosos

Los tronos me sacaron una sonrisa al verlos. Eran poco más que carritos, con ruedas, empujados por media docena de personas. Aunque la primera impresión fue un poco decepcionante, lo cierto es que me pareció mucho más pragmático que el tener que llevar los tronos a pulso, sobre el hombro. Quizá sea menos vistoso, pero no puede negarse que es mucho más inteligente.

Delante de la virgen caminaban tres mujeres muy serias, cada una portando un objeto perteneciente a Jesucristo: la corona de espinas, los clavos, y algo más que no tuve tiempo de advertir. Tras el trono de la virgen caminaba un nutrido grupo de mujeres canturreando el “Ave María” -el de Bisbal no, el otro-, turnándose con otra mujer que lo recitaba por megafonía desde una furgoneta que circulaba justo tras la procesión, cerrándola.

Es curioso ver este tipo de festividades, y ver cómo los españoles fuimos dejando nuestras costumbres por lugares tan lejanos como Guatemala o Panamá. Una pena que no les hayamos dejado mucho más aparte de eso.

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