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Historias de Dubrovnik

“El acoso me resultó divertido porque aquellas mujeres apenas hablaban una palabra de inglés, y a veces nos entendíamos más diciendo cuatro palabras en italiano, o con gestos. Era difícil desconfiar de aquel grupo de abuelas buscavidas, cuyo aspecto rural contrastaba con la modernidad de aquel destino turístico de masas”.

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Sarajevo, sombras de guerra

“[...] las fachadas de una multitud de edificios conservaban aún las cicatrices de la metralla de los bombardeos y los proyectiles de los tiroteos. Agujeros de diferentes formas, direcciones y tamaños que salpicaban, en solitario o en tropel, las paredes externas de las viviendas. Y eso que la guerra había acabado hacía 18 años”.

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Serbia, 21 de Julio de 1983

“[...] bordeábamos el río que hacía frontera entre Bosnia y Serbia, paramos en un lugar donde casualmente encontramos unos pescadores serbio-bosnios, que nos invitaron a beber rakia –una bebida tradicional de toda la zona de lo Balcanes, transparente y muy fuerte-, [...]“.

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La noche en Bucarest

Aunque Rumanía siga siendo un país periférico y relativamente pobre, en Bucarest abundan las muestras de riqueza. Los vehículos de lujo surgen por doquier, los jóvenes visten ropas de marca y usan smartphones, y el centro de la ciudad está plagado de bares, restaurantes y nightclubs. Todos de precios similares a los que uno podría encontrar, por ejemplo, en Madrid. Es, en definitiva, mucho más moderna y dinámica de lo que cabía esperar.
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Bucarest en imágenes

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Este señor fue el culpable de todo, Vlad Tepes “el empalador”, también conocido popularmente como Drácula. Él creó un palacio y una fortaleza en Bucarest cuando ésta solo era un pueblo no demasiado importante.

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La gran obra final

“[...] es el edificio administrativo más caro del mundo, unos cuatro mil millones de USD. Y a día de hoy aún no está completo del todo. Una burrada del desquiciado Ceauşescu, que se fue al paredón sin haberlo visto terminado. Llegó el momento en el que el pueblo se hartó de sus desmanes y comenzó una revolución”.

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