¿Los chinos comen perro? Razones y sinrazones

Resumen

Sí, algunos chinos comen perro. Pero este concepto ha pasado a usarse más como una definición despectiva de la idiosincrasia china que como una particularidad minoritaria y, en términos globales, intrascendente. En otros muchos países de Asia o África se come perro de forma minoritaria, e incluso en ciertas zonas de Suiza también se acostumbra. En todo caso, en Corea del Sur se consume casi 7 veces más carne de perro por persona que en China, y en Vietnam casi 19 veces más. El consumo total de carne de perro en China supone sólo un 0,15% del total de carne consumida, y equivale a 0,08 kilogramos al año por habitante. Además, es probable que más del 70% de los chinos que viven en España jamás hayan visto comer perro, pues provienen de una región donde no se consume tradicionalmente. Hoy en día muchos chinos son activistas contra el maltrato a los animales, y el consumo de carne de perro está cada día peor visto en su país.

Pero, por si lo anterior no fuera suficiente para hacernos repensar lo injusto que es atacar a los chinos por ser “comedores de perro”, en España tenemos por qué callar en lo que se refiere a matar animales, en tanto que consumimos casi el doble de carne por habitante que los chinos y nuestra gastronomía es vista como salvaje o asquerosa por más de un 44,21% de la población mundial -comemos cerdos, vacas, caballos, caracoles, gambas…-. A fin de cuentas, el definir qué animales se pueden comer y cuáles no, es un tema cultural, pero nunca puede ser un argumento para defender la superioridad étnica o ética de unos frente a otros. Seguir leyendo ¿Los chinos comen perro? Razones y sinrazones

Mini-documental “el Muharram en Irán, la otra Semana Santa”

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Las dos caras de la inmigración

Cuando 黄睿 (‘Huangrui’) puso pie en aquel país por primera vez todo eran luces y modernidad, infraestructuras majestuosas, edificios mastodónticos, tiendas y más tiendas con todo tipo de productos de lujo. Cambió de mundo tras 12 horas de viaje en avión, todo era nuevo y atractivo para él. Decidió emigrar a aquel país tan lejano con la ilusión de medrar en la vida, de escapar del estado de precariedad laboral al que se veía abocado en su tierra natal: lo mejor era marcharse a tentar la suerte.
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Derecho a la Resistencia

Este Jueves se vota en el Congreso la Ley de Seguridad Ciudadana, más conocida como “Ley Mordaza”. El pasado mes de febrero nos frotábamos los ojos ante la advertencia de las Naciones Unidas al Gobierno de España por su Ley de Seguridad Ciudadana -“ley mordaza”-, que es acusada por la organización de limitar y amenazar Derechos Humanos fundamentales como el de reunión o el de expresión tanto individual como colectiva de la libertad de opinión y expresión[i].
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La medina de Fez

La ciudad imperial de Fez es considerada el centro cultural y religioso de Marruecos. Deambular por sus calles empedradas y sus miles de callejones es como viajar en el tiempo: musulmanes enfundados en su chilaba o en su chador, burros cargando mercancías, carnicerías al aire libre, especias, animales vivos, artesanos trabajando el metal, la lana o el cuero…  Seguir leyendo La medina de Fez

Bienvenido a Assilah

“Pero yo lo entendía, no me lo tomaba a mal. Se trataba de la consecuencia perfectamente comprensible de aquel desequilibrio económico separado por tan solo 14 kilómetros de agua salada. Cada cual luchaba por ganarse la vida como podía, y no se me ocurría culparles por ello. La actitud de aquellos buscavidas no me resultaba molesta a pesar de su terca insistencia y sus fortuitos malos modos, sino que lo que me molestaba era la realidad tan opuesta que separaba nuestros mundos. La injusticia, la incomprensión, el egoísmo de la sociedad occidental”.

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Pesadilla en Awala Yalimapo

“It was terrible in French Guyana” fue una de las frases más pronunciadas durante aquellos días y los que vinieron después. Nos desplumaron como a pollos, nos dejaron sin nada, abandonados a nuestra suerte en mitad de la jungla. No existíamos oficialmente, no teníamos dinero ni comida, y los mosquitos nos querían devorar. Esta es una historia de desdicha y superación, de las que le cambian a uno para siempre.

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